Punto de vista de Valeria:
Las lágrimas me ardían en los ojos. Podía ver la sonrisa burlona de Camila y apreté el puño.
—Enzo —llamé.
Se giró, rascándose la cabeza con timidez.
—Valeria, Camila estaba asustada. ¿Pelearon ustedes dos? —preguntó con genuina preocupación.
—¡Métete en tus asuntos! —grité. Enzo se estremeció.
—Te dije que ahora me odia —susurró Camila, aferrándose a él. Sonreí con amargura.
Estaba usando el punto débil de Enzo como arma. Una forma de vengarse.
La arranqué de sus bra