9- Prueba de pureza.
Cada día que pasaba sin noticias de Mark, sentía cómo mi corazón se rompía un poco más. Éramos inseparables, compartimos todo y ahora, de repente,nos habíamos separado de forma abrupta.
Intentaba ocupar mi mente con otras cosas, la ventana que daba hacia la calle era mi única conexión con el mundo exterior, mi padre le prohibió a mis hermanos que me dirigieran la palabra.
Cada tarde luego de mi baño me sentaba junto a la ventana y veía a las personas caminar, apresuradas, con sus preocupaciones