Mundo ficciónIniciar sesión—¡Ahora soy el señor tatuador Samantha!, está bien acepto tu propuesta porque me agrada mucho lo que dices.
—Sigamos tomando esa bebida que se pone caliente todo el cuerpo —es la verdad, apenas llevo dos vasos y ya me siento acalorada, me quitó la sábana que me cubre la mitad del cuerpo, pero solo quedo con mi bata blanca, aunque me queda pequeña







