~ELENA
Me limpio las lágrimas y continúo leyendo el diario de mi mamá.
Las siguientes páginas son más ligeras. La escritura se afloja, se vuelve más suave, casi esperanzadora.
Respiro profundamente antes de leer.
Salí esta noche.
Por primera vez en años, salí no para escapar de mi vida, sino para sentirme viva.
El club estaba ruidoso. Demasiado ruidoso. La música vibraba a través de mis huesos. Bebí más de lo que debería. Quería que el ruido ahogara mis pensamientos. Quería olvidar a Víctor. Ol