—Pero son solo unos bebés —dijo, su voz apenas un susurro—. No tienen culpa de nada.
Abigail rugió, su tono volviéndose amenazador.
—¿Y quién es la culpable, Aria? Tú. Eres tú la que lo ha llevado a esta situación. Si Maxwell renuncia, su fracaso será tu carga. ¿Estás dispuesta a vivir con eso? ¿A ser recordada como la mujer que le robó la oportunidad de seguir en la presidencia?
Sintió que una sensación terrible la desgarraba por dentro.
—No puedo hacer lo que me pides, Abigail. No puedo. No