Un nuevo día llegó, y Aria se preparó para ir al trabajo. La conversación pendiente con Maxwell sobre las fotos la seguía a todos lados, pero decidió que debía concentrarse en su trabajo. Mientras terminaba un diseño que había estado desarrollando durante unos días, el tiempo pasó rápidamente y casi era mediodía cuando recibió una llamada inesperada.
Era Elena. Su voz, normalmente tranquila, ahora se escuchaba completamente diferente y eso alertó rápidamente a Aria. Sintió su corazón palpitando