“No… No hay de qué”. La expresión de Claude parecía tensa. Quería comportarse con más naturalidad, pero su nerviosismo quedó expuesto tan pronto como abrió la boca. Candace lo encontró divertido, y no pudo evitar soltar una carcajada. "¿Q-Qué pasa?". Al verla reír, Claude se puso aún más nervioso. Pensó: ‘¿Qué hice mal ahora?’.
“No es nada. Solo quería decirte que no te pongas tan nervioso conmigo. No es como si te fuera a comer”. Sus palabras y comportamiento siempre eran amables y agradables.