A pesar de lo mucho que protestó Yuki y del alboroto que causó, Jeremy acabó enviándola de vuelta al centro de detención.
Esta vez, él no tuvo que hacer que los periodistas tomaran fotografías, porque ya había periodistas en el centro de detención. Ellos habían tomado fotografías de todo el incidente y las habían publicado en Internet.
Todos los internautas se habían puesto de su lado, especialmente sus admiradores. La opinión pública estaba completamente dominada por ellos. No había ni un so