25. VIAJE DE IDA
Ismael al escucharlo se detiene de golpe haciendo que Nadir lo haga también y lo mira interrogativamente sobre todo al escucharlo decir que odia a Lianet.
— ¡Detente, hermano, detente! — le pide Ismael y lo sostiene por los brazos — No debes permitir que te descontrole ese sentimiento. No es odio lo que sientes por ella, hermano. Analízalo bien, no es odio, te lo aseguro. Lo sé por experiencia propia.
Y sin más se introduce en su habitación dejando a Nadir en el pasillo que gira la cabeza al