Rodrigo pareció entender el rumbo del pensamiento de Enzo al instante.
—Necesitamos dejar a alguien ocupando esa habitación.
El silencio cayó apenas un segundo.
Luego Enrique soltó una risa seca.
—Joder… sí.
Dereck pasó una mano por su mandíbula.
—Podemos falsificar que sigue ahí. Mantener luces enc