—Pues tendrá que pasar sobre mí primero —sentenció Valeria con una chispa de fuego en los ojos—. Ahora, hazme caso. Cierra los ojos. Dereck ha triplicado la guardia afuera y yo estaré en la planta baja. Si una mosca vuela cerca de tu puerta, la aplastaré.
Valeria le dio un último beso en la frente