Mundo ficciónIniciar sesiónDereck sintió una náusea violenta. Su hogar, el lugar que debía ser el más seguro, ahora no era más que una maldita tele por cable para ese infeliz. Ese maldito no solo los estaba observando; todo el tiempo siempre supo lo que estaba haciendo y solo jugaba con ellos. Se giró hacia Rodrigo, su voz ronca por la ira que trataba de retener.
—Apágalo.
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