Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando Isabella volvió a tomar conciencia, ya era de noche. Su cuerpo se sentía pesado, pero su mente, curiosamente, estaba en calma. Abrió los ojos despacio y dejó que la mirada recorriera la habitación con pereza, hasta detenerse en una figura junto al ventanal.
Dereck estaba allí, de espaldas a ella, hablando por teléfono en voz baja.Isabella se incorporó con cuidado en la cama, sin hacer ruido. No quería interrumpir ese momento. Simplemente se quedó observándolo, sintié






