Mundo de ficçãoIniciar sessãoEnzo tomó el sobre con una firmeza que contrastaba con la delicadeza con la que trataba a Isabella. Sus dedos largos rasgaron el papel mientras ella contenía la respiración, sintiendo que el despacho empezaba a dar vueltas de nuevo. El aire acondicionado parecía insuficiente para el calor gélido que recorría su espalda.
Cuando Enzo extrajo el contenido, un denso fajo de foto







