Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella era todo para él. Y si tenía que renunciar a todo por ella… lo haría.
Con esa decisión ardiéndole en la sangre, se dispuso a hablar.
Pero Isabella fue más rápida.
Dejó la copa a un lado con cuidado y, sin levantar la mirada del postre que estaba frente a ella, habló:
—Si







