Mundo ficciónIniciar sesiónDereck retrocedió instintivamente, chocando contra el marco de la puerta.
—Vuelve a decirme que estoy loca —dijo Gimena, su voz ahora era un hilo de acero cortante—. Dilo una vez más, Dereck, y te juro que será lo último que hagas antes de asegurarte de que nunca vuelvas a ver a tu madre.En la habitación iluminada por esa luz amarillenta y enferma, el aire era irrespirable.El arma seguía apuntando directo al pecho de Dereck.Pero él… no retrocedía.






