260. Las Consecuencias Duelen
260Las Consecuencias Duelen
Zacarías Ydis
Aún no puedo dar crédito de lo que ven mis ojos, junto a mí Blandor lucia igual de impresionado. Puedo escuchar el rugido de los pequeños osos, cómo también el llanto de estos pequeños bellacos, a los que les falta mucha mano dura en sus culos.
-por favor Zacarías, no los mates, son bebés-rogaba Cole, interponiendo su pequeño cuerpo ante los tres oseznos, qué estaban escondidos detrás de los tres bellacos.
-¿los podemos sacar? nadie se va a enterar que