247. Baila Conmigo
Golondrina
Todo giraba como debía ser desde un comienzo, mis hermanas se habían marchado decididas, ya estaban ayudando al aquelarre amigo, que había sufrido algo que ningún aquelarre había sufrido antes. En nuestro propio aquelarre, el luto marcaba nuestro día a día, la partida de una hermana era nuevo para todas nosotras, algo que no sabíamos como digerir, pero cada vez que se apagaba una luz de una de nosotras, otra aparecía, por lo tanto, había que estar atentas a las señales, porque nuestr