235. En Mis Viejos Huesos
Kyle
Esta mierda no la podía creer, a esos malcriados cachorros les patearía tanto el culo que no podrían sentarse por más de un año. Seguimos a la pequeña cachorra Nerea por los pasadizos, detrás de las casas y hasta el bosque, solo para dar con ellos. Los muy inconscientes estaban curando las heridas de una gran osa, la cual estaba sangrando en diferentes partes. Sus oseznos, estaban a su lado. Lo que pensé que ya era malo, empeoró cuando apareció Tessa. Sabía que nada iba a ser lo mismo y es