— ...Punto de vista de Ronan... —
El hospital tiene un sonido propio cuando uno deja de escucharlo como fondo y empieza a percibirlo de verdad. No es solo el pitido constante de los monitores ni el murmullo de las voces médicas cruzándose en los pasillos. Es un ritmo irregular que se mete bajo la piel y no te suelta. Esa mañana lo sentí con más claridad que nunca mientras esperaba junto a Isabela los resultados de los estudios. Habíamos confirmado que Ismael era su hijo, ahora tení