Luz Meyer
Hoy es viernes.
El día en que mi vecina Camille aparece puntualmente en mi puerta con la excusa de que volvió temprano del trabajo y trajo una porción extra de pastel. Siempre es “extra”. Siempre es demasiado para comer sola.
La colorina es dueña de una de las reposterías más famosas de la ciudad, y a pesar de ser una de las más cotizadas, vive en una casa modesta, en este barrio común de clase media.
A veces me pregunto por qué una persona como ella busca mi amistad. Qué ve en mí.
Si