Sahar
No obstante, no abandono el mantener mi cuerpo listo para la acción y por eso he comenzado mis ejercicios. Uno de los regalos de mi esposo invisible, fue un teléfono nuevo con todo, así que puedo escuchar música mientras práctico, es mucho más fácil cuando me aíslo del mundo. Por ahora corro alrededor de la casa a primera hora de la mañana, luego de un buen calentamiento, ya que no quiero lastimar mi pierna de nuevo. Hago mis adiestramientos de rutina, los que practicábamos en el batallón