Sentí mi cuerpo temblar y me quejé tratando de salir de debajo del cuerpo que me presionaba, pero no podía, así que comencé a entrar en pánico. Alguien se acercó y me jalo, mi cabeza fue puesta en sus piernas, al mirarlo era mi padre. Este acaricio mi rostro, para luego limpiarlo. Mis ojos no se cerraban por asombro y mi cuerpo temblaba involuntariamente.
—Tranquila mi princesita, todo está bien, estas con papi, yo te protegeré siempre cariño, mi solecito. —No entendía, estaba en shock—. Respir