Luca está al lado del sacerdote y se veía como un muñeco de pastel, los nervios me atacan, pero me controlo, cuando mi hermana llega, se hace a un lado, juntándose con su esposo entre los invitados en la primera fila, luego llegamos nosotros y mi padre me deja junto al novio, mientras que él se dirige a su puesto reservado.
Miro a mi prometido y actúo con felicidad, pero me trae tristeza el casarme en una iglesia sin Felipe y que me mi madre no esté presente.
—¡Sean todos bienvenidos a este her