Mundo ficciónIniciar sesiónA medida que vamos navegando, ella mueve sus caderas como las olas que nos chocan, activando al co-capitán.
—Quiero que un día me enseñes a tocarme, pero por ahora quiero hacerlo contigo, me he estado aguantando las ganas —confiesa entre nuestros besos.
—Está bien, hagamos esta luna de miel como realmente debería ser.
La giro para sentarnos y le devoro la boca mientras nos vamos quitando la ropa lentamente, con su permiso le acaricio el cuerpo con suavidad, pues su piel es delicada. Ahora la recuesto quedando sobre ella y dejo sus labios, pero no me separo de su piel, beso su quijada, me desplazo por su cuello y bajo hasta sus pechos, tomo uno con la mano y lo masajeo bien rico, la acumulación de placer que tengo, lo soltaré para que podamos disfrutar con delicia todo esto.
Lamo un poco su pecho que estoy masajeando y voy bajando con besos y demás, llego hasta su vientre y le planto







