La realidad me golpeo muy duro, ver como limpiaban la zona de “seguridad” fue impresionante y daba gracias al cielo por enviar a mis hijas lejos fuera del peligro —Te escuchare la próxima vez
—¿Crees que abra una segunda vez?
La pregunta formulada en mi mente por Andrews, contrastaba con su sonrisa enigmática, aun me sorprendería escucharlo con tanta naturalidad, nunca imagine que fuera a si de sorprendente, lástima que nunca podre usarlo con mi loba—Si lo creo y no podrá detenerme Alfa, no soy