—Perdoname Ana, perdoname mi amor
—No puedo, quien me da la garantia que si yo me entrego por completo a ti, no volveras a fallarme
—Lo sé mi cielo, nadie puede asegurarte que pasara en el futuro, no podemos aferrarnos al dolor, debemos seguir y yo quiero hacerlo contigo
En que momento paso o como sucedió, no lo se, Ana estaba deborandome, literalmente, mordia mi cuello y mis labios como una maniatica y balbuceaba frases que entendi a medias, no podia moverme ella hacia lo que queria sin que pu