Mundo de ficçãoIniciar sessãoClaudia corrió al parqueadero entre lágrimas. Nunca se había sentido tan humillada en su vida. Iba a abrir la puerta del carro cuando Matt la atrajo a su regazo y la envolvió con sus brazos. Claudia se separó de él con rapidez.
—¿Qué haces? ¡Te vas a ensuciar! ¿No ves lo repugnante que estoy? —Ella expresó exaltada. No lo miraba a la cara, la vergüenza no la dejaba. No quería que &







