***NOLAN***
Mi amada Casandra abrió los ojos después de 20 minutos, me quede de rodillas sujetando su mano esperando su perdón. Pero cuando me miro sus ojos estaban llenos de dolor, enojo, arrepentimiento. Se solto de mi agarre y lo supe, la había perdido, sentí como si una espada atravesara mi corazón. El pecho me ardia y me costaba respirar. Al verla partir sin mirar una sola vez atrás me desgarro en pedazos. Quise ir tras ella pero el monje me detuvo, puso su mano en mi pecho y dijo;
- Deja