Nos quedamos un largo rato simplemente abrazados en silencio, ninguno de los dos quería soltar al otro. Pero nada dura para siempre el teléfono de Nolan comenzó a sonar era su mamá.
- Lo siento nena debo contestar - Se separa de mi para tomar su teléfono - Hola Mamá, si estoy en casa. Espera un momento.
Me da un suave beso y sale al balcón a contestar.
NOLAN
Abro la puerta corrediza y resoplo antes de continuar la conversación
- Ya puedo hablar mamá ¿Qué es tan urgente?
- La tinta de las cartas