56. ¿POR QUÉ SONRÍE?
Yo ya no tengo motivos para sonreír.
SOFIA
—Cariño —Le veo, sus ojos están humedecidos, las ojeras bajo sus ojos gritan el dolor y el cansancio de estos días. Muerdo mi labio inferior para evitar que tiemble y mi pecho se siente como un bloque, mis lágrimas se deslizan en silencio. Él se sienta en la orilla de la cama y me abraza, suelto un quejido por el dolor en mi abdomen y un sollozo amargo dejo escapar de mi garganta, su llanto se une al mío a la vez que me envuelve en sus brazos con