30. Recuerdo pendientes
Recuerdos Pendientes, solo recuerdos
DANIEL.
Llego a la librería, me siento ansioso, tengo muchas expectativas con esta salida. Abro la puerta de vidrio y la campanilla le avisa que ha llegado alguien. Ahí está ella, tan hermosa, tan exquisita y provocando, sin saberlo, que mi corazón comience a latir como un caballo desbocado, con ese color de su blusa que resaltan más el gris de sus hermosos ojos. Santo Dios, de verdad que quiero abrazarla y no soltarla más. Desde que la volví a encontrar