27. EL HILO ROJO II
¿El otro extremo del mi hilo rojo?. . . Tú.
SOFIA.
Escucho con atención, parece que el tema le apasiona porque sus ojos brillan una vez más.
—¿Cómo saber si esa persona tiene el otro extremo de tu hilo rojo? —sonríe al oír mi pregunta.
—Si dos personas están destinadas a estar juntas, se amaran, reirán, —habla sin dejar de mirarme a los ojos—, lloraran, sufrirán y así pasaran muchas situaciones y aunque tropiecen muchas veces y se alejen, igual se encontrarán al final del camino —Yo