Luan ya no pudo contenerse. Con la voz cargada de frustración y resentimiento, exclamó:
—¡No estoy de acuerdo! ¡Camila no puede casarse con Pedro! ¿Dónde está? ¡Voy a buscarla!
Viviana levantó la mirada de golpe y lo miró con incredulidad antes de decir:
—Luan, Camila lo hace por voluntad propia. ¿Por qué tienes que interferir?
Eduardo y Rosa aprovecharon la oportunidad para respaldarla.
—Viviana tiene razón. La familia Ocampo es una de las más prestigiosas de Binorte. Tal vez Camila tenga dific