Mundo ficciónIniciar sesiónMarcella puso los ojos en blanco con un fastidio imposible de ocultar.
«Ya lo dije antes, ¿no?», respondió mientras chasqueaba la lengua suavemente. «¿Por qué parece que ustedes no quieren creerme?» Su mirada se volvió más dura. «No estoy manipulando a nadie. Solo estoy diciendo la verdad.» Marcella esbozó una sonrisa fina y cargada de desprecio. «Luciana realmente es una mujer de gustos vulgares







