Mundo ficciónIniciar sesión«¡Ya no puedo contenerme más, Luciana!», la voz de Julius sonó grave, cargada de una furia que intentaba reprimir con todas sus fuerzas. Sus ojos estaban enrojecidos, la mandíbula tensa, y sus manos se cerraban con tal fuerza que parecía que en cualquier momento descargaría todo sobre lo que tuviera delante.
Luciana simplemente lo miró con calma, una leve sonrisa dibujándose en sus labios. «Estoy bien, Julius&raqu







