Mundo ficciónIniciar sesiónLuciana comprendió de inmediato la preocupación de su amiga. Sin perder tiempo, abrió el informe y empezó a leerlo hoja por hoja con atención.
Cuanto más avanzaba, más se agudizaba su mirada. Con cada página que pasaba, su expresión se tensaba. Hasta que finalmente levantó la cabeza, con los ojos abiertos de par en par, incapaz de creerlo.
«¿Hablas en serio?».
«Sí».







