Mundo ficciónIniciar sesiónMarcella entró en la sala de visitas de la prisión con paso firme y seguro. Después de haber ido allí en varias ocasiones, ya conocía a algunos de los guardias, sobre todo a aquellos que aceptaban sobornos para prolongar el tiempo de visita. En ocasiones necesitaba hablar más tiempo con su padre, especialmente en una situación como aquella. Aunque su corazón latía con fuerza y su mente estaba llena de pensamientos que la atormenta







