Mundo ficciónIniciar sesiónVivian chasqueó la lengua con fastidio. «¿Todavía no podemos ver a Luciana, mamá?», preguntó mientras cruzaba las piernas. Estaba sumamente aburrida, pero no podía marcharse del edificio porque tenía un objetivo claro. Aunque le pesara admitirlo, lo que decía su madre sobre el futuro de ambas era una verdad innegable. «Todo esto es culpa de Dante por ser tan codicioso», refunfuñó con un suspiro lleno







