Mundo ficciónIniciar sesión«Rowan...»
Lo llamó una vez más, con una voz ronca, apenas audible.
Rowan, todavía medio consciente, tanteó a su alrededor entre los cristales rotos y los restos destrozados del vehículo.
La sangre corría abundantemente desde la herida de su cabeza.
Podía sentirla descender por la comisura de su ojo y empapar su camisa.
«Luciana...»
Debía permanecer consciente por alguien.







