A toda velocidad conducía en su auto sin saber que al llegar se encontraría con la dueña de sus sueños (que no son muy decentes que digamos) pero desde la primera vez que la vio, su cuerpo reacciono con ella, sin pensarlo dos veces.
Llego muy rápido a la mansión del Graham menor y fue recibido por unos guardias en la puerta, que solo verificaron su identidad y lo dejaron pasar, Marcos había dado la orden. Lo primero que se percató al entrar, era de su sobrino, jugaba muy amistosamente con otro