— Me levanté del mueble y vi que mi madre se había dormido a mi lado, entendía su cansancio no había tenido un momento de paz en mucho tiempo, la cubrí con la sabana y caminé hasta el hospital ambulatorio de la base.
— ¡Hasta qué llegas! Eres un patán de poca monta Franck, como te atreviste a sedarme, yo también tengo derecho de sentirme angustiada y al borde del colapso ¡Eres un maldito insensible!
—La abracé con fuerza, entendía que necesitaba desahogarse o iba a ser peor, se sentía asustada,