Camino con ella hasta los baños, tendré que hacer lo que debo hacer. No puedo dejar a una dama sufriendo por mi culpa.
—Quiero. —se contonea. Me ofrece su vaso, le doy un sorbo y le beso. —¡Excitante! —grita.
Mi cuerpo acepta el estímulo de esta chica, estoy excitado, ebrio y quiero sexo. Si meditarlo más la llevo hasta el baño de hombres pero me tropiezo con algo casi perdiendo el equilibrio, sino es por alguien que me sostiene terminaría en el piso medio muerto.
—Gracias... —me recompongo tr