Mi querida enemiga. Capítulo 20: Heridas del pasado.
Callia Dimitrakis.
Apenas vi esa mujer sentí que la sangre escapó de mi rostro, los recuerdos acudieron a mi mente como si alguien hubiese abierto una especie de compartimiento donde habían estado represados.
Era ese mismo despacho, ella estaba inclinada sobre la mesa, con Foster por detrás saliendo y entrando de su cuerpo, mirándome con burla, el dolor que sentí me atravesó como el más filoso de los puñales, el aire me faltó, sentía que si me quedaba allí no respiraría, salí corriendo con las