Mi querida enemiga. Capítulo 19: Un fantasma.
Foster Lewis
La mujer sonrió con burla, y la rabia se agitó dentro de mí ¿Cómo podía ser tan calculadora?
—Le hice una pregunta señora, ¡Respóndala! —exigí con irritación.
—Solo la responderé si desisten de denunciarme —declaró, mirándome con atención, aguardando mi respuesta.
A pesar de su actitud no estaba dispuesto a dejarme chantajear.
—Entonces no la responda, no voy a dejar que quedes impune por todo lo que le hizo a Callia, de todas maneras no necesito de su declaración para saber que