Dulce engaño. Capítulo 9. Una negativa.
Dorian Dimitrakis
Sony soltó un gemido de placer y se tambaleó, pero yo la sujeté con fuerza, la tomé por la nunca, y la besé con desesperación, como un sediento en el desierto.
Inevitablemente, una imagen de Sony envuelta en ropa interior de encaje negro apareció en mi mente, incendiando más mi pasión por ella, la deseaba con desesperación, quería que ese deseo que sentía en ese momento, desapareciera por completo, quería llevarla a las alturas y que ella gritara mi nombre de placer, quería ol