Capítulo 51. Sintiéndose abandonada.
Alexandra Green
El abrazo de mi padre y el cálido consuelo que me ofrecía me hacían sentir como si el tiempo se hubiera detenido. En ese momento, en sus brazos, me sentía segura y protegida, algo que había extrañado durante mi ausencia.
Pero como siempre había sido, a mí me perseguían los problemas y la felicidad de nuestro reencuentro se vio empañada por la llegada de mi madrastra, que como había ocurrido desde su llegada a nuestra vidas, demostró el poco cariño que tenía hacia mí y por eso, a