CAPÍTULO 30. FALSOS INDICIOS

Había pasado ese par de días con vómitos, mareos, sumado a la profunda tristeza que anidaba en mi corazón. Mauro preocupado por mi estado me convenció de ir al médico y aunque al principio me negué, luego de escucharlo terminé aceptando, porque en mis catorce semanas de embarazo solo había ido a chequearme una sola vez, luego de enterarme de la noticia

Mi hermano llamó él mismo al centro de salud

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