Capítulo 148. Una mujer muy celosa.
El equipo se preparó, y salieron al vehículo, sin mirar atrás. La noche era la cómplice de su desesperación, y cada kilómetro que recorrían les acercaba un poco más a lo que tenían que hacer. En sus corazones, la única verdad era que tenían que hacer todo lo posible por salvar a Enrico y a los niños. No importaba lo que costara.
Los dos equipos se movieron silenciosamente hacia sus objetivos. Inés, con el corazón latiendo frenéticamente, se acercaba al hotel donde Enrico estaba retenido. Caroli