Elisa abrió los ojos y lo primero que vio fue el preocupado rostro de su hermano mayor, lo que la hizo sentir un poco alarmada; es decir, ella había escuchado que Emma y Edna estaban bien cuando nacieron, y no debía haber pasado mucho tiempo de eso, así que no entendía lo que le preocupaba a su hermano, y eso le asustaba un poco.
—¿Qué pasó? —preguntó Elisa, en lo que parecía más bien un susurro—. ¿Algo está mal?
—Él está aquí —respondió Jonás y Elisa preguntó quién era él, demasiado confundida